Joaquín Medina del Solar, conocido periodista de televisión, entrevistaba a un afamado profesor de filosofía sobre el papel de Dios en los tiempos que corren de posmodernidad.
- Hoy en día, algunos estamos alejados de la fe de toda intervención divina. ¿ Cree Usted que estamos listos para engendrar nuestros propios cielos e infiernos? ¿Se puede vivir sin la ilusión de Dios? Preguntó el periodista.
El filósofo dio una respuesta concluyente:
- Si, aunque buscamos sustitutos. Dinero, poder, capacidad de consumo, fama u otros valores del tipo tienen un espacio principal antes ocupado por Dios. El cielo y el infierno ahora tiene nombre de incluidos y excluidos. Estar dentro del sistema o fuera. Ser rico o pobre; en conclusión son los verdaderos cielos e infiernos, pero ahora están en la tierra.
Entonces el periodista siguió preguntando:
- Vale decir: ¿La distribución entre cielo e infierno sigue siendo injusta?
- Así es señor. Dijo el filósofo.
- Y en cuanto a la verdad ¿Qué me dice de la verdad?
No hay más verdades que aquellas postuladas por cada uno de nosotros. Respondió el entrevistado.
- Me parece que el tema es tener alguna ficción orientadora. Alguna orientación política. ¿Qué opinión le merece?
-Es una ayuda – Contestó el filósofo.
¿Y las desigualdades entre ricos y pobres? Preguntó finalmente el periodista
- Las desigualdades son una cuestión de Justicia.







