El síndrome del recién graduado. Homenaje a Carlos Julio Chesñevar

No tuve el gusto de conocerlo más allá de un café en un congreso. Antes de las redes sociales las distancias jugaban fuerte en las relaciones humanas. Chesñevar desarrollo su actividad en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires y yo en la ciudad de Córdoba. Manifiesto mi pena de no haberlo conocido más.

Carlos Julio Chesñevar fue un destacado miembro de la Agrimensura Argentina; agrimensor, abogado, doctor en filosofía, profesor, destacado conferencista, profuso escritor son algunas de sus medallas. Si me dicen que resuma en pocas palabras su persona es una tarea difícil de cumplir pero, inmediatamente pienso en un hombre recto y coherente con sus convicciones.

Querido y respetado por sus alumnos, sin duda un faro en agrimensura legal para los agrimensores recibidos en Bahía Blanca donde fue profesor. Además, en palabras de expertos en materia legal, sus escritos son una referencia imprescindible en el tema.

Nacido en Cipolletti, Río Negro dejo este mundo el 6 de mayo de 2021 a los 78 años de edad producto de una enfermedad terminal.

En su homenaje copió un escrito realizado por el doctor Julio Carlos Chesñevar dirigido a los recién recibidos. Sin duda, una perla de su profuso legado.

La fuente es el artículo es: «Abuelo y nieta se recibieron juntos de abogados» del 20/08/2017 en el diario digital «La Nueva» de Bahía Blanca.

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Carlos Julio Chesñevar
Foto de Emmanuel Briane – La Nueva. Reprocesada en b/n por J.M. Ciampagna

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El síndrome del recién graduado

   «Los escritos sobre el ‘Síndrome del recién graduado’ o ‘Síndrome del Posgraduado’ refieren en general, por lo que he visto, a esa etapa posterior a la graduación que supone la búsqueda de una salida laboral acorde al diploma logrado, plena de interrogantes, de dudas, de incertidumbre, de ansiedad, generalmente algo traumática y de duración incierta, sobre todo en países con una economía descalabrada y políticas neoliberales, por ende insensibles, como es el caso actual de la desafortunada Argentina.

   Pero además de esas circunstancias, vinculadas esencialmente a cuestiones de naturaleza económica, y que pueden variar de un sujeto a otro en función de la mayor o menor suerte para dar con la posibilidad de abrirse camino en el ejercicio profesional –no ya la mejor, sino al menos alguna- están las vivencias, los sentimientos, las sensaciones que nos invaden en los momentos previos y en los días posteriores a esa instancia divisoria entre la condición de alumno y la de graduado o “recibido”, a ese “broche de oro” que es rendir el examen de la última materia de la carrera.

   Son momentos en que inevitablemente rememoramos aquel primer día, el del comienzo, lejano y cercano a la vez, y todo lo que hubo de bueno y de malo en el interín, y en los que nos resistimos a creer que arribamos por fin a esa meta que al principio vimos tan distante en el tiempo y tan difícil de alcanzar.

   Mi reciente experiencia personal me impulsó a reflexionar sobre el mentado automatismo de nuestro cerebro, combinado con las travesuras del inconsciente, que nos sumergen en una rara mezcla de angustia y euforia, de satisfacción y desconcierto.

   El insomnio en la noche previa al último examen nada tuvo que ver con miedos o inseguridades. No tenía motivos para estar preocupado. En las tres noches que han pasado desde ese último examen, pese al gran cansancio acumulado en los días previos, plenos de estrés, de intenso trajín, no he podido dormir como lo esperaba, es decir relajado, distendido, despreocupado.

   Desperté varias veces en cada noche mientras soñaba con matrices de lógica jurídica, con tablas de verdad, con estados contables, con listados de exámenes por rendir. Todo parece indicar que mi cerebro se niega a abandonar una rutina consolidada por la intensa dedicación cotidiana a un objetivo, al punto de configurar una conducta casi obsesiva que ahora, de pronto, desaparece, ya no es necesaria.

   Mi pequeño grabador digital, que colgaba de mi cuello la mayor parte del día, yace apagado sobre un estante. Sin embargo me parece oírlo, reclamando, preguntando por qué ya no va conmigo a todas partes como antes. Mis oídos parecen extrañar los auriculares, con los que compartieron horas, días, meses, años. El ícono del software Balabolka, que convierte los textos en audio, es una carita sonriente que me mira desde el escritorio de mi computadora, con expresión de sorpresa también, y le digo para tranquilizarla que pronto volveremos a jugar juntos, porque hay un proyecto de investigación en mente.

   Ellos suplieron con alta eficacia las limitaciones de mi vista, no apta para leer por tiempo prolongado, y permitieron el mejor aprovechamiento del tiempo al permitirme aprender durante los traslados y en cualquier otra circunstancia en que no es posible leer pero sí escuchar. Somos amigos entrañables, es mucho lo que hemos compartido, es natural que nos invada ahora esta molesta sensación de vacío, es natural que mi cerebro persista por inercia a mantener una rutina que es forzoso cambiar porque cambiaron las circunstancias, y es natural que el reacomodamiento implique cierto desconcierto, cierto esfuerzo y una razonable dosis de paciencia.

 ¡Oh, cerebro humano! ¡Cuánto misterio!».

Carlos Julio Chesñevar

A continuación transcribo una descripción sintética de curriculum vitae de Carlos Julio Chesñevar

1) Se diplomó como Agrimensor en la Universidad Nacional del Sur, a fines de 1966. En la misma Universidad cursó también estudios parciales de Ingeniería Industrial. En la Universidad Nacional de Catamarca completó los cursos y exámenes de idiomas para el Doctorado en Agrimensura (sin concluir) y presentó el trabajo de tesis en 1994, (difundido mediante el libro titulado “Mensuras y Límites Territoriales – Diagnóstico y bases para un modelo doctrinario”, Edit. Encestando, Bahía Blanca, 2000). En marzo de 2002 se graduó como Doctor of Philosophy (Ph.D., with major in Land Survey Technology) en la Pacific Western University (Los Angeles, California, EE.UU.) En 2016 se graduó de Abogado en la Universidad Blas Pascal.

2) Comenzó a ejercer la docencia universitaria a principios de 1964, en calidad de Ayudante-Alumno. Hasta su jubilación (2010) fue profesor titular –dedicación exclusiva- de Agrimensura Legal, de Planeamiento y Urbanismo y de Práctica Profesional en el Departamento de Ingeniería de la Universidad Nacional del Sur, en cuyo Departamento de Matemática fue también profesor de Geometría Descriptiva durante varios años.

3) Fue asimismo profesor de Ingeniería Legal y de Geometría Descriptiva en la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, y de Agrimensura Legal y Geometría Descriptiva en el Instituto Universitario de Trelew (Provincia del Chubut), integrado hoy a la Universidad Nacional de la Patagonia.

4) Desde su graduación y hasta 1994 ejerció la profesión en forma independiente en Bahía Blanca y zona de influencia, desarrollando diversos trabajos de la especialidad por encargo de particulares, de la administración pública y como perito judicial.

5) Ocupó cargos administrativos vinculados a la especialidad en la Municipalidad de Bahía Blanca y en la Dirección Nacional de Construcciones Portuarias y Vías Navegables.

6) En la Universidad Nacional del Sur ha sido miembro, por el claustro de profesores, del Consejo Departamental de Ingeniería, del Consejo Superior Universitario y de la Asamblea Universitaria, cuya Presidencia desempeñó durante dos períodos anuales.

7) Ha dirigido proyectos de investigación en el marco del programa de incentivos para docentes- investigadores. Ha dictado cursos y conferencias sobre temas de su especialidad. Ha integrado jurados de concursos docentes en numerosas oportunidades y comités de pares evaluadores en la CONEAU. Ha escrito y publicado numerosos trabajos sobre temas docentes y profesionales, varios de los cuales fueron presentados en congresos nacionales e internacionales.

8) Integró por varios períodos la Comisión Directiva del Centro de Agrimensores de Bahía Blanca, y fue miembro –en representación de sus pares– del desaparecido Consejo Profesional de la Ingeniería de la Pcia. de Buenos Aires (ley 5140). Presidió, por dos períodos trienales consecutivos, el Colegio de Distrito III del Consejo Profesional de Agrimensura de la Pcia. de Buenos Aires (ley 10321). Fue miembro titular y Presidente del Tribunal de Disciplina de dicho Consejo en el período 1998/2001. Desde jul/04 a jul/07 fue Vicepresidente del Colegio de Distrito III.

1 Comment

  1. Estimado profesor, me ha ocurrido lo mismo. Lo cruce en alguna cena y charlamos un rato, pero también he leído y concuerdo en respetar, y en mi caso coincidir con muchos conceptos agrimensuriles y de los otros. Buen homenaje para uno de los pocos que se han destacado por mantener fuertes sus convicciones, que no es poco. Felicitaciones.

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