¡Adelante mariachis…!. Tres momentos y cambios en la ficciones orientativas que nos tocó vivir.

Tres momentos de la historia. Sí, tres momentos de la historia que nos tocó vivir y con los posibles cambios en las ficciones orientativas que voy a tratar de identificar, describir y hacer luego algunas conclusiones.
A mi edad (68),  el mundo ha visto pasar varias generaciones.Yo pertenezco a los “baby boomer”  (1946-1964)por el año de nacimiento (1949). Luego sigue la generación “X” para los nacidos entre 1965 y 1978, luego la “Y” o milenarios para los nacidos entre  1979 y 1996, y hay más. Es que los tiempos van cambiando y las generaciones también. Cada una de ellas tienen sus pros y contras y es fácil encontrar sus características en internet.

Los “baby boomer”, la mía en particular, pertenecen a una generación de cambios profundos. Se los denomina así porque nacieron después de la segunda guerra mundial. La era  del “baby boom” (explosión de bebés) fue pionera en la revolución juvenil, la liberación sexual y femenina, también fue cuando la mujer logró tener acceso a puestos de trabajo, provocando que los hogares tuvieran un doble ingreso salarial por primera vez en la historia. Los hombres y las mujeres que pertenecen a los “baby boommer” son los promotores de grandes cambios culturales; del movimiento hippie, el feminismo y también fueron personas con crisis personales lo que les provocó cierta inseguridad, que repercutió en las posteriores generaciones con el correr de los años. Algunas características que los definen son: el optimismo; todo es posible, defienden la igualdad de derechos y oportunidades, cuestionan todo. Son trabajadores, son antibélicos y controvierten lo gubernamental. Se involucran en los problemas y creen en el crecimiento personal. Son ambiciosos y competitivos. Viven para el trabajo, son leales a sus empleos, y se los reconoce como idealistas.

Las carácterísticas generacionales no son fruto de la casualidad. Seguramente, son consecuencia de las historias familiares, políticas, sociales, y culturales del entorno temporal y espacial donde se generaron. Al respecto, Confusio dice:

“Así como el agua toma la forma del recipiente que la contiene, un hombre sabio debe adaptarse a las circunstancias”.

(Y agrego a la frase de Confusio: “…. circunstancias que nos toca o tocó vivir”.

Más contemporáneo, Ortega dice:

“Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo”.

Quiero significar con los párrafos anteriores, que el tiempo pasa, que el mundo está en permanente cambio y nos exige una actualización a nuevos desafíos muy dificil de lograr;  por ello, a veces agiornarnos, sólo queda en buenas intenciones y en un vano intento. Añado: en la medida que vamos creciendo y pasan los años la dificultad aumenta. A partir de esta situación, postulamos erroneamente que todo tiempo pasado fue mejor. Podemos observar, luego, como mayores, que el mundo en que vivimos nos resulta extraño y los jóvenes manejan otros valores que nos son difíciles de entender.
Hace uno días leí un artículo de José Num (La posverdad marca el fin de una época) que me hizo reflexionar sobre este tema[1]. Quizás el texto de Nun este mezclado con política, lo que no siempre es atractivo, pero es muy bueno, y sin duda los insto a leerlo. En mi caso, me sirvió para mejorar y aclarar estas ideas de las que estamos hablando; es decir el paso por tres momentos con distintas ficciones orientativas    de la sociedad que me tocó vivir y de las cuales no fui, ni soy inmune como toda mi generación.

Las paso a describir.

(1) La primera, hoy casi ausente diría, pero con resavios notables en aquellos años jóvenes de formación, propia de nuestros padres, la podemos llamar “mítica y/o medieval”. Algunas ideas principales que la forman son el respecto irrestricto a las jerarquías, el respeto a los mayores y al poder sin mayores explicaciones. Fé, tradición y religión son fuertes componentes de esta ficción. Una escala de valores única y de verdades absolutas, con signos propios de reyes y súbditos que la caracteriza.

El “deber ser” impuesto por nuestros mayores (muchas veces siguiendo las de sus propias jerárquías y sumisos a su propia línea de poder) es lo prevaleciente de esos momentos. La visión de esta ficción es un mundo sin cambios. Progresar es prepararse para un mundo futuro igual al presente donde los caminos están establecidos, sin otras posibilidades, y estas últimas frases pueden ser una idea válida en esta ficción. Lamentablemente he visto actitudes de esas épocas con dolor, y producto de estas ficción son las diferencias raciales en las relaciones, castigos físicos sin posible defensa o reacción, exclavitud, fuertes diferencias de clase y de género. Sumisión de las mujeres respecto a los hombres. Un ejemplo típico que recuerdo es: los profesores subidos a una tarima desde donde daban sus clases como signo de superioridad, además de la formalidad de la corbata que inevitablemente vestían en sus clases. Nadie podía contradecirlos. Puedo contar ejemplos mas trágicos.

(2) La segunda; el racionalismo. Sin duda; lo racional como eje de la vida y de la verdad. La esperanza de un mundo mejor basado en hallar lo correcto por medio del pensamiento. La ciencia como paradigma válido de un mundo mejor. Estas ideas nacen en el siglo XVII y XVIII con el Iluminismo y se van cristalizando en el  IXX y XX.
Podemos identificar este momento como “la Modernidad”. La modernidad la podemos describir por medio de la frase:

“Aunque el hombre no puede conocer la verdad como algo dado y revelado, el hombre puede conocer al menos lo que hace” (Hannah Arendt).

Acudiendo a Eduardo Fidanza reproduzco otro texto que muy bien señalan estos tiempos:

“… La sociedad laica puede garantizar los mismos valores que la religiosa: la moral, el derecho, las obligaciones, el orden, el progreso. Lo hace a través del consenso, las costumbres, la ley.”

La pregunta que cabe es ¿Será así?
Por otro lado, los verbos “ser” y “tener” quizás marcan formas de actuar de estos momentos. Su influencia  en mi formación y la de mi generación constituye un eje principal. El cuestionamiento de las costumbres y la rebelión son otro signo de la Modernidad, los avances científicos y técnicos su producto. Momentos de ideologías, a veces contradictorias; liberalismo y marxismo son los movimientos políticos dominantes y contrapuestos. Situados en el siglo pasado; la primera guerra mundial, la crisis económica de 1930, el holocausto, la segunda guerra mundial, la guerra fría, la guerra de Vietnam, los viajes espaciales, y en nuestro país; el Irigoyenismo, el Peronismo, las dictaduras militares son acontecimientos históricos determinantes. A nivel filosófico, sin ser un especialista,  Nieztche (1844-1900) y la muerte de Dios, Wittgenstein (1889-1951) como precursor de la filosofía del lenguaje, Sartre (1905-1980) y su existencialismo, Popper como libertario (1902-1980), Foucault  con su panóptico (1926-1984) son pensadores que marcan, entre otros, el devenir de las ideas. Con retardo, su influencia marcan y siguen influyendo en nuestra manera de pensar.

(3) La tercera y última: “la posverdad”, término perteneciente al Postmodernismo, basado en la pérdida de una única verdad valedera para todos, una verdad basada en hechos, en contraposición a una verdad parcial del pensamiento identificado con el interés situado en una persona.
Nun define la posverdad como:

“Denota aquellas circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que las apelaciones a la emoción y a las creencias personales. Dicho de otra manera: para amplios sectores, que algo aparente ser verdad se vuelve más importante que la propia verdad, sobre todo si coincide con su sentido común”

Más adelante el mismo autor menciona:

“Resuena con mayor fuerza que nunca la idea de Nietzsche de que las pasiones, los intereses o los instintos son dimensiones de la vida humana más básicas que la razón para motivar nuestras creencias.”

Los verbos, vivir (el hoy) y “parecer” son los verbos prevalecientes. Mostrarse feliz es casi igual que ser feliz.

Esta estrategia se consagró y se facilitó en la sociedad del espectáculo que, como escribió Guy Debord, produce una inversión de los términos:

“la realidad surge del show y no el show de la realidad. En ese mundo invertido, dirá Debord, “lo verdadero es un momento de lo falso”.

Otros mencionan sobre estos aspectos de la postmodernidad o de la condición postmonderna la incredulidad con respecto a los grandes relatos. Esos grandes relatos serían –como reconocen la mayoría de teóricos– los surgidos entorno a las ideas de progreso y emancipación promulgados a partir de la Ilustración e inseparables del racionalismo científico-técnico y mecanicista anterior.

Lateralmente al post modenismo se postulan para identificar la época:  “La sociedad de la información”, “La sociedad líquida” de Sygmund Baugman, “La era del vacío”de Gilles Lipovetsky. Con mas y menos,  los signos de los tiempos son: una fuerte influencia de la tecnología en nuestras vidas y sus consecuencias. Vivimos hoy en una sociedad donde el papel de la imagen se ha convertido en un icono, rodeados de pantallas (ordenadores, teléfonos móviles, televisores,…).

La globalización y la economía ocupa un papel relevante y condicionante de la sociedad en la que vivimos. Movilizados por la cultura comercial conquistando las esferas de la vida social y los estilos de vida, casi todas las esferas de las actividades humanas están sumidas a estos fantasmas que movilizan nuestra vida. En la otro extremo de la cuerda, vinculados por ella, el cuidado del medio ambiente y la idea del desarrollo sostenible y a nivel social la pobreza.

A nivel personal, hoy en día se ha puesto de moda vivir en el presente y en el ahora, y está muy bien; el pasado ya no existe y el futuro está por llegar. Ahora bien, esta filosofía del presente se olvida de que los seres humanos tenemos otras capacidades, únicas entre todas las especies, de mirar hacia atrás, analizar y comprender, y de mirar hacia delante para decidir nuestros pasos. Y es importante que las utilicemos, porque, comprender el pasado nos ayuda a vivir mejor nuestro presente y a plantear mejor nuestro futuro y mirar hacia adelante nos permite ser, en la medida de lo posible, arquitectos de nuestra vida.
Pero, a este punto del discurso, surge la pregunta: ¿A que nos llevan estas disquisiciones?. ¿Serviran para algo?, ¿Nos permitirán mejorar nuestra forma de vida?, ¿Vale la pena entrar en estos terrenos cuasi filosóficos?. No lo sé con certeza.

¿Por qué  esta actitud tan cercana a filosofar? ¿Por qué interpelar nuestras creencias? ¿Por qué tocar estos temas? Las respuestas a estas preguntas son:

  • Por que quedan marcas permanentes dificiles de cambiar, a manera de capas geológicas que constituyen nuestro ser, pre-historias, mochilas que llevamos en nuestras espaldas y nos guían en el hacer cotidiano. Suelo decir: Tenemos el disco rígido lleno y es díficil ponerse a borrar recuerdos, anular la cultura en que estamos inmersos y nos tocó vivir, historias e ideas que llevamos muy dentro para poner y seguir poniendo paradigmas nuevos. Somos nuestras circunstancias e historias las que prevalecen en nuestras decisiones. Y los mayores estamos sujetos a  ideas ya adquiridas.

 

  • Nos servirán también para entender el porqué de ciertas maneras de pensar y del correspondiente hacer de nuestros mayores por parte de los jóvenes. O al revés; entender mejor a nuestros jóvenes, sí somos mayores, permitiendo de esta manera achicar la brecha generacional.

 

  • Nos permitirá esta actitud de filosofar, entendiendo por ello:

“desmontar marcos de comprensión para ver cómo estos funcionan por dentro y entender un poco mejor así cómo llegamos a ser ese ser humano que somos”.(La revuelta filosófica, Galerna)

Interpelar y resignificar permanentemente las razones y formas de actuar consecuentes.

 

  • También sirva para reconocer, quizás optar, por alguna otra ficción y mejorar, o al menos ampliar nuestras anteojeras (hemos hablado de cómo nos marcan nuestras circunstancias y de la dificultad de cambiar nuestra forma de pensar) o quizás, estar atentos a una nueva ficción que seguramente nos permitirían vivir  y comprender el mundo de hoy. Aprender quizás sea el verbo más adecuado al respecto.

 

  • Para no caer en el “Declinismo”, es decir una actitud falsa de que todo pasado siempre fue mejor [2]. (No se pierdan el artículo citado de la nota al pie.)

 
Para concluir, debemos advertir, citando a Juval Noah Harari en “De animales a dioses, Breve historia de la Humanidad”:

“Si la ficción nos ha hecho quienes somos y nuestro sistema de valores está basado en un mito inventado por nosotros mismos, nadie es responsable de nuestra vida y nuestro destino, si no nosotros mismos.”

Otra cita imperdible que nos ayudará es de la de Kierkergard:

“… el problema de la vida es que se la vive para adelante pero se la entiende para atrás”

!Adelante mariachis …! , Adelante muchachada de abordo de esta nave insulsa, nave sin timón, con las dudas propias que nos toca vivir, con nuestras propias circunstancias. Adelante humanos: seres comunes e inolvidables, orgullo de ser uno mas de la infinita comuna de débiles razones absolutas. Desterremos la aborrecible idea de fama, de la búsqueda permanente de ser jóvenes, y del buen vivir y/o del “parecer” tan de moda y vacuo. Acabemos con la ilusión marketinera, endeble, que nos quieren hacer creer. Tomemos algo de cada una de estas ficciones, lo mejor, aprendamos del error anterior y equilibremos nuestro barco.

Quizás, solo valga y sea una constante para el mejor vivir:  Servir a los compañeros de trayecto, servir al prójimo para amortiguar los baches del camino que nos toca vivir.

¡Nessun dorma, que nadie duerma!

………………………

[1]Me lo recomendó Daniel Romero, un ex alumno y amigo. Nobleza obliga, se los recomiendo y me sumo a Daniel en compartirlo, lo pueden encontrar en:

 

https://www.lanacion.com.ar/1988503-la-posverdad-marca-el-fin-de-una-epoca

 

[2] http://www.eldefinido.cl/actualidad/mundo/7195/El-declinismo-o-por-que-pensamos-que-todo-tiempo-pasado-fue-mejor-aunque-no-lo-sea/

1 Comment

  1. «Matemática e mais Engenheiros, sem Redução de Engenharias»
    «Mathématiques et plus d’ingénieurs, sans réduction d’ingénierie»
    «Matemáticas y más Ingenieros, sin Reducción de Ingenierías»
    «Mathematics and more Engineers, without Reduction of Engineering»
    «Mathematik und mehr Ingenieure, ohne Reduktion der Ingenieurwissenschaften»
    «Matematica e più ingegneri,senza riduzione dell’ingegneria»
    «Matematică și mai mulți ingineri, fără reducerea ingineriei»

    http://www.topografia.com.br/forumtopografia/viewtopic.php?f=12&t=2135

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