Una llamativa reflexión de David Rhind

David Rhind (*) es un conocido profesor inglés en el ambiente anglosajón de los Sistemas de Información Geográfica. En nuestro ámbito hispanoamericano es conocido  por sus ideas sobre las respuestas que puede dar un SIG a un potencial usuario. Un ineludible texto de los capítulos iniciales de libros sobre SIG usados para la enseñanza.

En la última revista GIM que recibí (Issue 2- Volumen 31- February 2017) escribe sobre la toma de decisiones y la utilidad de los SIG en ese sentido.  Me pareció un artículo controvertido, de esos que nos llevan a reflexionar sobre nuestras creencias. Debido al criterio de autoridad que le asigno a Rhind, le preste mucha atención por los desafíos que nos presenta y me permito compartir su traducción (como siempre no profesional) con Uds.

Espero que Uds. puedan observar y sea útil sus sugerencias y pensamientos, al menos para evitar supuestos en nuestro trabajo y darle un verdadero valor a la información que brindamos para la toma de decisiones.

El artículo original en cuestión lo pueden hallar en forma digital en el siguiente link:

Decision-making and GIS

 

David Rhind

Profesor David Rhind

A continuación la traducción:

Toma de decisiones y SIG

El uso más común de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) es constituir una herramienta del historiador para describir una situación en el transcurso del tiempo. En esto, su valor refleja la actualidad, la calidad y la accesibilidad de los datos de entrada. Estos factores han mejorado en general en los últimos años, por lo que, en este sentido, no es sorprendente que el SIG haya crecido de forma sustancial.

Pero muchos ven el mayor papel de los SIG como herramienta de toma de decisiones, especialmente, cuando se trata de reunir datos de muchas fuentes.

¿Cómo sabemos si esto realmente es exitoso?

Hay dos pruebas obvias.

La primera es una condición necesaria:

¿Los SIG producen resultados que pueden demostrarse correctos?

Ello varía según la disciplina y es más fácil cuando se trata de fenómenos físicos.

Así, las salidas de los barridos LIDAR de edificios pueden ser validadas en contra de otros descriptores como su posición, forma y tamaño. Algunos sistemas basados en datos geoespaciales pueden incluso producir valiosos resultados de “instantáneas” (snapshot) mirando hacia el futuro (aunque la verificación de la precisión se retrasa inevitablemente). Por ejemplo; las predicciones meteorológicas en zonas pequeñas, basadas en nuestra comprensión de la física atmosférica y la recopilación de datos en tiempo real, son ahora muy precisas en períodos cortos en algunas partes del mundo. En muchos países se producen datos futuros sobre el cambio de población proyectando un nivel de base aliado a las tasas de cambio históricas (aunque estas estimaciones a veces se ven perturbadas por nuevas oleadas de migración). Lo peor de todo en términos de calidad son los pronósticos económicos basados en modelos para naciones o regiones. Estos fueron descritos por J.K. Galbraith, el dijo que:

 “La única función del pronóstico económico es hacer que la astrología se vea respetable”.

La segunda y más difícil prueba es medir las mejoras del desempeño gerencial debido directamente al uso de los SIG. A menudo esto se demuestra únicamente por el uso de estudios de casos cualitativos; Deberíamos ser capaces de hacerlo mejor. Sin embargo, quizás la mayor dificultad para evaluar las contribuciones a la toma de decisiones de los SIG no se relaciona con los sistemas, sino con los seres humanos involucrados.
El extraordinario libro: “Thinking Fast and Slow” de Daniel Kahneman, psicólogo que ganó el Premio Nobel de Economía 2002, demostró cuántos juicios y decisiones son guiados directamente por sentimientos de afinidad y antipatía, con poca deliberación o razonamiento y poco respeto por la evidencia. Por ejemplo; ¿Qué pasa si cualquier éxito en la toma de decisiones tiene simplemente un sesgo de confirmación, es decir: los resultados producidos por el SIG suceden por oportunidad de acordar con las creencias anteriores del cliente? ¿Quién está preparado para decirle a sus clientes que él o ella son el eslabón débil de la toma de decisiones? ¿Necesitamos ser psicólogos para lograr los mejores resultados? Y podrían algunas de nuestras afirmaciones sobre el valor agregado de los SIG que nos llevan de la Hibris (arrogancia) a Némesis (castigo) gracias a las debilidades humanas propias de una ineludible incertidumbre.

 

(*) Sobre David Rhind

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Categorías: Sistemas de Información Geográfica, Sistemas de Información Territorial, Vida, cultura, sentido común, etcéteras

Autor:José María Ciampagna -

profesor, agrimensor, ingeniero, aficionado a la fotografía, escribidor, informático, blogero, aspirante a cocinero y otras yerbas .....

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