Relatos sobre Agrimensura y algunas conclusiones a partir de ellos

Relatos sobre  Agrimensura y algunas conclusiones a partir de ellos

José M. Ciampagna

Mito no comprobado

Hace años me comentó un colega y profesor de una historia del antiguo Egipto. Parece ser que cuando en la estación de lluvias subía el río Nilo, las marcaciones de las parcelas asignadas a los agricultores se perdían bajo las aguas. Cuando el río bajaba, las tierras se llenaban de limo fertilizando la tierra. En ese momento los sacerdotes restituían los límites de los predios asignados a cada agricultor para poder volver a sembrar. Sin el Nilo y sus ricos sedimentos seguramente Egipto habría sido un desierto.

El mismo profesor también comentaba que las pirámides servían de inmensas señales para poder restituir los fundos asignados a cada productor y su familia, además de tener otras funcionalidades. ¡Qué tamaño de señales manejaban estos muchachos!

Se supone que los sacerdotes egipcios pudieron ser los primeros agrimensores aproximadamente 2000 años a.C. pero, ¡Vaya a saber que tecnología usaban nuestros colegas de aquellos tiempos …! Podemos suponer que los primeros planos de subdivisión estaban volcados en papirus y las unidades de medidas vinculadas al cuerpo humano eran pies y brazos. Pero sin duda, con esta mezcla de proto agrimensores y sacerdotes, la sociedad egipcia cubría las necesidades de subdividir la tierra de esta forma.

La idea de contarles este mito es significar la necesidad primaria de definir los límites parcelarios sobre el continuo de la tierra. Los primitivos agrimensores cumplían su misión de: “dar forma en el terreno” a los designios del faraón. La delimitación predial, marcación y amojonamiento (definición en el terreno del objeto del derecho), es parte de la tríada sujeto-derecho-objeto. El concepto expresado es clave en nuestra profesión y en el Catastro, además de ser una primitiva forma de ordenamiento territorial. Claro está que en esos tiempos entre comillas “primitivos”, la única voluntad de apoderamiento del territorio era la del faraón –el sujeto del derecho– en ese momento. No se admitían quejas de súbditos y suponemos, como moneda corriente, la pena de muerte para quien lo hiciera.

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“La historia de Suam”, jefe de la tribu Suami

Había una vez un hermoso solar propiedad de uno de los guerreros más valientes de una tribu. El lote tenía aproximadamente tres hectáreas y estaba rodeado de árboles. Uno de sus lados bordeaba el río Izauel que zigzagueaba a lo largo del hermoso valle Patuel. De ubicación central y suave declive, mirando al río, con buena tierra para la agricultura y el pastar de animales, la propiedad tenía un pequeño bosque de hermosos alerces en su lado sur.

Suri, llamado “el grande”, era su dueño. Había ganado con honor  su tierra en las guerras contra los indios gajeles. Buen guerrero, valiente, de cuerpo trabajado con ejercicios y prácticas de lucha, con fuerte personalidad en el campo de batalla, Suri tenía hábitos pendencieros en contraste con estas anteriores y valoradas cualidades. Además, de esta mancha, tenía fama de bebedor y conocido mujeriego. Este lado obscuro de su modo de vida, pronto lo llevó a vender su premio por problemas de licenciosos gastos. Los reclamos de sus acreedores eran cuantiosos y pensó enajenar su solar para solucionar el problema. Rápidamente descubrió que no cubría sus compromisos con el valor de la tierra y su venta. Pero, sin embargo, observó que había varios potenciales compradores y vió una oportunidad. Sin muchos escrúpulos y en búsqueda de nuevas aventuras decidió vender dos veces la misma propiedad. Suri especuló en utilizar el dinero de la venta para pagar sus deudas y que el resto le sobraría para nuevas aventuras. Una mañana arregló con uno de los compradores y por la noche vendió a otro su tierra. Al día siguiente cerró sus deudas, junto sus cosas, algunos de sus trofeos , y decidió marcharse de la tribu en búsqueda de nuevos horizontes. Así lo hizo y desapareció definitivamente.

Cuando se descubrió la maniobra, el viejo Suam, jefe de la tribu, tuvo que enfrentar los serios problemas de la acción de Suri. La tribu estaba alterada y los dos ingenuos compradores manifestaban sus derechos sobre la misma propiedad. Luego de largos años de disputas, juicios, luchas, y guerras internas por la tierra entre los dos inocentes compradores el jefe pudo resolver el problema. Pero juró que nunca le volvería a suceder tan amargo trago. Llamo a su hechicero y le pidió consejo. El brujo recomendó que, a futuro, los predios solamente se podrían vender en su presencia saliendo él como testigo. Anotaría todas las ventas en los pergaminos de piel de cabra y se evitaría el problema para siempre.

En aquella época había nacido el registro de la propiedad. Nunca más hubo doble ventas en la Tribu Suami.

El autor del cuento[1],  no aclaró el país ni la época del mismo lamentablemente. Tampoco consignó si había plano parcelario del Valle Patuel.

Como vemos, la historia nos relata la necesidad de la publicidad registral, elemento básico para lograr la seguridad jurídica y la paz social.

 

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Un cuento del Medioevo

En un condado de la vieja Inglaterra, el mayor de dos hermanos, hijo del conde Rosschyer, de nombre Ricardo gobernaba el feudo de Dronshire. Corría el siglo VII d.C., época perteneciente al medioevo. Por leyes de herencia, la del mayorazgo, Ricardo gobernaba su tierra desde la muerte de su padre. Todos reconocían que Ricardo era un buen hombre y que su hermano menor, a diferencia de él, era celoso, envidioso, y temible por su maldad y ambición desmedida. El caso de la semblanza bíblica de Caín y Abel se replicaba una vez más.

Aquellas épocas eran difíciles, no sobraba nada en esas lares y para colmo llegaron noticias de que guerreros vikingos asediaban los condados vecinos. Estos invasores violaban sin compasión a mujeres, mataban y robaban por donde pasaban y era probable que pronto estarían en Dronshire.

Asustados por el hecho, los habitantes del condado solicitaron una solución al rey. Ellos y sus autoridades debían prever la defensa de semejante amenaza y pensaron en murallas para el castillo y la aldea.  Como solución al problema, el buen Ricardo aceptó las sugerencias y realizó un inventario   ̶ una especie de Catastro ̶   de las familias que cultivaban la tierra para poder distribuir lo más justamente posible los gastos  de las obras. Además, los fondos se usarían para sostener el ejército y otras construcciones necesarias  ante la amenaza vikinga.

No había sucedido la invasión cuando Ricardo, el buen rey,  enfermó y murió dos años después. Fue cuando William, el otro hermano, tomo el mando. Pero a diferencia de su hermano, abusó de las contribuciones de los agricultores en beneficio propio. La vida para los súbditos fue insoportable. William designó un Sheriff y persiguió a los contribuyentes que no pagaban sus impuestos en tiempo y forma. Ustedes conocen seguramente de múltiples películas la historia parecida que tienen como protagonista a Robin Hood. En ellas, aparece nuestro héroe –príncipe de los mendigos– defendiendo a su pueblo ante los abusos del representante del señor feudal.

Parece ser que, la finalidad del Catastro de financiar la defensa, las obras y los servicios públicos tiene mala fama desde aquellos tiempos. Ahora, después de este relato, sabemos que el culpable fue William que abusó de los impuestos en beneficio propio, tergiversando las buenas intenciones de su hermano Ricardo.

En estos tiempos postmodernos, continúa la institución catastral creada por Ricardo, aunque no hay señores feudales. ¡Bueno –por favor–, a Ustedes les pido que eviten pensar en similitudes o parecidos con algunos de los personajes de la política de estos tiempos…!

Como pueden observar en la historia, podemos pensar que la sociedad necesita de fondos genuinos para solventar la obra pública y usa el Catastro como medio para distribuir equitativamente la carga pública. Así mismo, podemos deducir el “porque” de la mala fama que algunos le atribuyen al Catastro, pero les sugiero pensar que es un mal necesario.

Los mapas que usaba el Sheriff  de Dronshire eran de pergamino. Ponían pequeñas monedas con los nombres de los poseedores de tierra sobre el mapa para identificar a cada uno de los agricultores.

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Una historia basada en un dicho del Profesor Haar

Había un pueblo de nombre “Río Perdido” ubicado al norte de la provincia de Córdoba, de aproximadamente dos mil habitantes. Corrían los años 30 del siglo pasado cuando Río Perdido tenía calles de tierra, un clima adverso propio de la zona; con inviernos duros y veranos tórridos concordantes con esas latitudes. En primavera, el viento norte provocaba nubes de tierra que alteraban los ánimos de sus habitantes.  Las amas de casa se enojaban porque nunca terminaban de limpiar y siempre había polvo sobre los muebles de sus casas. Era uno más de los tantos pueblos que crecieron a la vera de los ferrocarriles construidos por los ingleses en Argentina para sacar las riquezas de esas tierras pletóricas en bosques naturales y naturaleza, hoy tristemente desbastada.

En el verano o en pleno invierno, pocos vehículos transitaban sus calles; alguna camioneta y carros tirados a sangre era el pobre panorama en esos días. Río Perdido parecía un pueblo fantasma.

En estos días, el antiguo pueblo luce diferente y desconocido. Con excepto del clima, poco queda de aquellas imágenes. La cantidad de habitantes alcanza las 87.000 almas. El tráfico vehicular se ha vuelto endiablado, los chicos han dejado de jugar al futbol en las calles. Después de varios accidentes, el intendente (alcalde) ha tenido que poner semáforos para ordenar el tránsito cada día más creciente. También, se instalaron varias curtiembres y manufacturas en el barrio sur. Ya se está pensando en zonificar para evitar el ruido y los olores de esas fábricas y otras tantos emprendimientos industriales instalados espontaneamente.

Podemos observar, en este relato, la verdad de un comentario (dicho) del profesor Haar [2]

“En los inicios de cualquier actividad no es necesario poner orden, solamente lo es cuando crecen”

Por ejemplo y en nuestro caso de Río Perdido; ordenar el tránsito con semáforos o generar zonificaciones.

En el último año tuve la suerte de visitar el municipio, específicamente: la sección Catastro. Observé que tenían planos digitales del pueblo dibujados con AutoCad y un foto-mosaico a partir del cual habían diseñado la red de semáforos y definido zonas de uso del suelo. Cabe mencionar también que, de paso por el sector de obras pública, encontré gran cantidad de planos de relevamiento topográficos de obras realizadas en el pueblo. La necesidad de planificación de la ciudad se hizo imperiosa para tener una ciudad digna de vivir.

Observe positivamente que el personal técnico manejaban con soltura el CAD, especialmente un joven milenario que era todo un campeón. Este muchacho era el impulsor permanente de las nuevas tecnologías. Estaba insistiendo afanosamente ante el intendente con realizar  un vuelo con drone para confeccionar mapas de su pueblo y desplegarlo en un Sistema de Información Geográfica (SIG). Su jefe, muy conservador por cierto, no estaba de acuerdo, pero nosotros le tenemos fe al joven y apostamos a que se cumpla él dicho: “Tanto va el cántaro a la fuente hasta que al final se rompe”.

 

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La conferencia de Doctor Quintana Salvat

Una de las mejores conferencias a las que pude asistir fue dada por el Doctor Quintana Salvat; de profesión geólogo, especialista en interpretación de imágenes y profesor consulto de la Universidad de Córdoba. El tema de la charla fue sobre: “las posibilidades de vida de la raza humana en cada uno de los planetas del sistema solar”. En su discurso recorrió una larga lista de datos sobre las condiciones: climáticas, geológicas, físicas, y químicas,  la posibilidad de existencia de agua, y otros parámetros necesarios para la vida del hombre en cada uno de ellos (recorrió en su conferencia los planetas: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, y Neptuno).[3] Luego de unos 40 minutos  de imágenes y tablas de parámetros, por cierto aburridos; tanto que mi humanidad estaba dolorida por las incómodas sillas, el Dr. Quintana explicó que nuestra tierra es el único planeta donde es posible la vida.  A posteriori, finalizó con una conclusión única y contundente:

 “Cuidemos nuestra casa”

Recuerdo hoy, con alguna vergüenza y pido disculpas que, por primera vez, tomé conciencia del tema ambiental en ese momento. ¡Gracias Dr. Quintana Salvat …!

Reconozco en estos días, además,  lo imperioso de lograr un desarrollo sustentable y la necesidad de equilibrar: el desarrollo económico, el cuidado del ambiente y lucha contra la pobreza para lograrlo. En cuanto a nuestra profesión, además de lo expresado, desarrollar y dar soporte a los temas de mitigación y adaptación al cambio climático.

En la época de la conferencia y en cuanto a la tecnología comentamos que empezaban a existir las primeras plataformas SIG, principalmente sobre PC y servidores bajo el esquema cliente/servidor

 

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Conclusiones

Hasta aquí llego con los cuentos, hemos terminado con nuestras historias/relatos, recordemos la secuencia por medio del siguiente cuadro resumen:

Nombre Lugar Objetivo Fecha aprox. Observaciones
 

Mito no comprobado

 

 

Egipto

 

Definición del objeto del derecho

 

2000 AC en adelante

 

Mensuras y Catastro jurídico.

 

“La historia de Suam”, jefe de la Tribu Suami

 

 

Desconocido

 

Publicidad registral

 

Sin tiempo determinado

 

Registros de la propiedad

 

Una historia de Medioevo

 

 

Inglaterra

 

Impuesto inmobiliario

 

1400 DC

 

Catastro fiscal

 

Una historia basada en dichos del Profesor Haar

 

 

Córdoba, Argentina

 

Necesidad de

Planificación

 

Siglo XX

 

Planeamiento

 

Conferencia de Doctor Quintana Salvat

 

 

Córdoba, argentina

 

Cuidado del medio ambiente, Desarrollo sostenible

 

 

Siglo XXI

 

Desarrollo sostenible y cambio climático

Agregamos que:

– De las historias contadas podemos deducir, en forma mas o menos lograda, una sumatoria de necesidades y soluciones que los agrimensores hemos dado en el tiempo a los problemas territoriales. Simples en principio, para problemas simples y a medida de que los problemas se han ido complejizando  con soluciones mas complejas y la ayuda del desarrollo tecnológico.

–Las respuestas a los problemas se van acumulando. Debemos usar la conjunción “y” y no la “o”.

–Las ideas para solucionar y/o gestionar los problemas son siempre provisionales y van cambiando. Deben responder a un problema, en cada tiempo y lugar.

 

………………

 

 

CITAS

[1] José M. Ciampagna (el profe José)

[2] Profesor Víctor Hansjürgen Haar (q.e.p.d.), profesor emérito, carrera de Agrimensura, FCEFYN, Universidad de Córdoba, Argentina

[3] Los científicos creen que para que pueda surgir vida inteligente, al menos como la conocemos aquí en la Tierra, hay una serie de condiciones y requisitos que se deben cumplir. Hay muchos planetas que podrían cumplir estas condiciones, o al menos alguna de ellas, ya sea porque son muy similares a la Tierra, o porque muestran algún tipo de indicio que da lugar a sospechas.

La primer condición es que sean planetas rocosos. O sea, que no sean gaseosos como Júpiter o Saturno. Una estructura rocosa como la Tierra es un requisito no difícil de encontrar, pero solo con esto no alcanza.

La segunda condiciones que es que la distancia respecto a su estrella, sea similar a la que guarda la Tierra con el Sol. Esto es, fundamentalmente, por la temperatura promedio que necesita la vida como la conocemos. Teóricamente la vida se podría crear en cualquier planeta que pueda mantener agua en estado líquido. Ni tan cerca de la estrella, que su calor la evapore, ni tan lejos, que el frío la congele.

La tercera condición es que el planeta debe tener un campo magnético propio lo suficientemente intenso para proteger el planeta de vientos estelares y partículas cósmicas.

En septiembre de 2010 se encontró un planeta con estos requisitos a unos 20 años luz de la Tierra. Se nombró como Gliese 581g, y fue el planeta conocido más parecido a la Tierra hasta el reciente descubrimiento del Kepler 452b, que aparentemente está en el momento y lugar justo para desarrollar vida inteligente.

 

Fuente de la cita: http://oaxaca.me/que-condiciones-debe-tener-un-planeta-para-albergar-vida/

 

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