Homenaje a su memoria realizado por Armando Del Bianco
En los días 22, 23, 24 y 25 de octubre del año 2013, organizamos en Córdoba, el 1er Encuentro de docentes y ex docentes de las Cátedras de “Mediciones Especiales”, tambien llamadas “Estudios y Trazados Especiales”; materias que resumen y aplican, todos los conocimientos adquiridos en las geociencias, destinadas a las Ingenierías.
Aprovechando que, en el evento estarían presentes estudiantes y docentes de todas las Escuelas del país y de Uruguay, se llevó a cabo un acto homenaje a los grandes maestros de la Agrimensura, que tuvo nuestra escuela: los profesores Gustavo Bartaburu, Tito Livio Racagni, Victor Haar y Hector Oddone, y publicamos sus obras en cuatro volúmenes. Pero en dicho acto hubo un gran ausente, el profesor, Ing. Civil Rodolfo Arinci.
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Cuando hicimos una encuesta a ex alumnos de varias promociones, acerca de la aprobación de los nombres propuestos, por unanimidad se lo mencionó también, al querido y admirado por todos, el Ing. Arinci. Profesor de las materias Geodesia y Astronomía práctica, apasionado docente, un gran académico y a la vez un experto en amalgamar la más excelentes teorías, con la práctica en el campo. Asi pues nadie de sus ex alumnos olvidará jamás, la semana de campaña en las sierras de Córdoba, una triangulación empleando vértices del entonces IGM (Instituto Geográfico militar). Acotación de errores, medición de la base con mira de ínvar, mediciones diurnas y nocturnas de ángulos, cálculo de compensación de mediciones supernumerarias, observaciones astronómicas para orientar la Red y los infaltables asados en la orilla del lago San Roque.
Su capacidad profesional y docente, no se limitaba a las materias que el desarrollaba, excedía los límites de las geociencias, para iluminar a sus alumnos en filosofía, ética profesional e historia universal, amante de Pitágoras y los sabios griegos.
En geodesia estaba a la par de otro maestro, el Agrim. Racagni, y el Ing. Agrim. Nicolás Espada. Y en astronomía por los ingenieros Pina y Taibo; todos ellos ya fallecidos, pero memorables por su entrega a los educandos.
El quinto maestro homenajeado, el profesor Rodolfo Arinci, no estuvo presente físicamente, en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales; pero si lo estuvo en nuestras mentes y en nuestros corazones, y lo seguirá estando por siempre, cada vez que enfrentemos un desafío, o evoquemos un docente que supo trasmitirnos el amor y la pasión, en este importante alcance de la agrimensura.
No estuvo presente, porque su modestia y humildad, no le permitió sentirse homenajeado, para él esa palabra le resultaba muy grande. Publicó un libro, el que reseña Jose María Ciampagna en su articulo «Un hombre ejemplar» en su blog «el profe José», un tratado, que es una obra maestra que nos enseña la astronomía de posición y la Geodesia, desde el gnomon al GPS.
Pero este libro no fue publicado, solo fueron 50 ejemplares para regalar a sus amigos y colegas docentes de las ingeniería civil y de la agrimensura. No acepto que fuese reimpreso y publicado en el momento del acto realizado el 23 de octubre del año 2013, porque su modestia y humildad no se lo permitió. Según sus palabras, no quiso que sea considerado un libro académico, sólo algo que él escribió para sí mismo y sus amigos.
Finalmente, para mi fue un faro que orientó mi vocación, y su luz marcó el rumbo que yo debía seguir. Pues cuando me convocaron para replantear el estadio Mario Kempes (aun siendo estudiante), con precisiones muy ajustadas y tiempos exiguos, con ecuaciones de curvas que interceptaban rectas y conos, y sin las herramientas de medición que hoy disponemos… corrí a preguntarle si estaría en condiciones de tal desafío y me dijo: “—Mire Del Bianco, con los conocimientos que esta Escuela le ha dado, sin lugar podrá resolverlos.” Asi pues, dediqué más de 50 años de mi vida, a esta apasionante rama de nuestra profesión, La importante participación de la agrimensura en la arquitectura, la construcción de obras civiles, la industria y la minería.
Por ello y por todas sus enseñanzas, sólo tengo palabras de agradecimiento a “Un hombre ejemplar”, el querido profesor Arinci.
Ingeniero agrimensor Armando Del Bianco