Un correo que emociona

Hace unos días recibí un correo inesperado. Lo firmaba Juan Bautista Castagnino, hijo del agrimensor Juan Manuel Castagnino.

No tenemos la suerte de conocernos personalmente, me decía en sus primeras líneas. Sin embargo, conocía este blog y había leído algunas de las notas que escribí sobre su padre. Me agradecía esas publicaciones y me confesaba que varias de ellas lo habían emocionado.

Quienes escribimos sabemos que pocas recompensas son tan valiosas como descubrir que nuestras palabras llegan a destino. Más aún cuando ese destino son los hijos, los familiares o los amigos de aquellas personas que admiramos y sobre las que escribimos.

.

(25-7-1958 Juan Manuel Castagnino y Malenita Recagno con sus tres hijos en el primer
cumpleaños de Juan Bautista)

.

Juan Bautista me comunicaba además que había concretado un proyecto largamente postergado: escribir un trabajo amplio y documentado sobre la vida y la trayectoria de su padre. El resultado fue publicado recientemente por el Centro de Estudios Genealógicos e Históricos de Rosario dentro de su Boletín Nº 14. (adjunto el enlace al final de la nota).

Confieso que la lectura de ese trabajo me produjo una doble satisfacción.

Por un lado, la satisfacción profesional de encontrar una investigación seria, minuciosa y cuidadosamente documentada. Por otro, la satisfacción humana de comprobar cómo un hijo dedica tiempo, esfuerzo y cariño a reconstruir la vida de su padre para que no se pierda en el olvido. Hay una frase que me quedó resonando del propio texto de Juan Bautista: el deseo de escribir «lo más completo posible» sobre su padre. Esa intención atraviesa toda la obra y le da una calidez que va más allá de la simple biografía profesional.

Porque los hombres mueren dos veces: una cuando termina su vida y otra cuando desaparece su recuerdo.

Juan Manuel Castagnino pertenece al reducido grupo de profesionales que dejaron una huella profunda en la historia de la agrimensura argentina. Su actuación en la Federación Argentina de Agrimensores, su defensa permanente de la profesión, sus trabajos sobre catastro territorial y su decisiva participación en la gestación de la Ley Nacional de Catastro de 1973 forman parte del patrimonio intelectual de nuestra disciplina.

Pero el trabajo de Juan Bautista permite descubrir más. Permite conocer al hombre detrás del profesional. Al joven que se formó en una familia profundamente comprometida con la cultura y el servicio público. Al agrimensor que pasó meses trabajando en los montes del norte santafesino. Al investigador apasionado que dedicó incontables horas al estudio de temas históricos, territoriales y jurídicos. Al ciudadano comprometido con los grandes debates nacionales de su tiempo.

Mientras avanzaba en la lectura tuve la sensación de estar recorriendo no sólo una biografía, sino también una parte importante de la historia de la agrimensura argentina del siglo XX.

Por eso quiero agradecer a Juan Bautista Castagnino su generosidad al compartir este material. Los documentos, las fotografías, los recuerdos familiares y la reconstrucción de una vida profesional tan rica constituyen un verdadero aporte para quienes valoramos la historia de nuestra profesión.

La agrimensura necesita tecnología, innovación y mirada hacia el futuro. Pero también memoria. Necesita conocer a quienes construyeron los cimientos sobre los que hoy trabajamos. Y en esa tarea, el gesto de un hijo que decide preservar y compartir el legado de su padre tiene un valor que excede cualquier reconocimiento profesional.

Gracias, Juan Bautista, por ese trabajo paciente y generoso.

Y gracias por recordarnos que detrás de cada trayectoria importante hay una historia humana que merece ser contada.

Enlace:

(Nota: el lector encontrará el trabajo a partir de la página 287 )

Breve comentario sobre la publicación

El artículo publicado por Juan Bautista Castagnino en el Boletín Nº 14 del Centro de Estudios Genealógicos e Históricos de Rosario constituye una extensa semblanza biográfica y profesional de Juan Manuel Castagnino (1925-2014).

La investigación recorre:

  • Sus antecedentes familiares y el ambiente cultural en el que se formó.
  • Sus estudios y primeros años como agrimensor.
  • Su actuación profesional en mensuras y trabajos catastrales.
  • Su participación en la fundación y conducción de la Federación Argentina de Agrimensores (FADA).
  • Su aporte doctrinario al concepto de Agrimensor Oficial Público.
  • Su decisiva intervención en la elaboración de la Ley Nacional de Catastro Nº 20.440.
  • Sus trabajos sobre catastro, publicidad inmobiliaria y teoría parcelaria.
  • Su actuación en congresos nacionales e internacionales.
  • Sus investigaciones históricas y territoriales vinculadas a cuestiones de límites y soberanía.
  • Su participación en instituciones culturales e históricas de Rosario.

Se trata de un documento de gran interés tanto para los profesionales de la agrimensura como para quienes deseen conocer la evolución histórica del catastro y de la profesión en la Argentina.

1 comentario en “Un correo que emociona”

  1. José,

    la vida hace que con mucho orgullo y satisfacción estoy practicando 4 Mensuras de Posesión en La Cumbre. El plano base fue confeccionado hace unos cuantos años por el colega Castagnino.-

    Por favor, recordarme si este hombre fue colega co-autor de la Obra “Tríada de Valores”

    Saludos respetuosos!

    César

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario